viernes 4 de diciembre de 2009

Ese Dia...

Ella tenía 18 y él 22, cuando dejaron de verse. La guerra había llegado anunciándose a gritos, y las medidas para enfrentar la catástrofe que se avecinaba no pasaban desapercibidas por nadie…por nadie excepto por ellos. Vivían en su mundo privado, lejos de las atrocidades que amenazaban con destruir la vida normal que en ese entonces se llevaba.

Cuando se despidieron, el prometió escribirle una carta diaria, y ella esperarlo hasta su regreso… jamás pensaron que duraría tanto… pero si, los dos guardaban en su interior, el temor de la muerte y de la separación definitiva.

Ese 1 de Septiembre de 1939, marcó el inicio de 6 años de lejanía… meses de palabras de amor y de sueños que se conectaban a trabes de una carta, que muchas veces decidía perderse y elegir su propio destino.

Uno nunca sabe porque ocurren las cosas… pero ya al finalizar la guerra… una lacónica carta llego a destino… una carta perdida muchos meses atrás, una carta que había recorrido un largo camino solo para llegar a su destino final.

Cuando recibió esa carta, sus manos temblaban… y el corazón se agitaba sin parar, contenido solo por la ubicación opresiva en el que de forma natural se encontraba. No podía pensar, habían sido meses sin comunicación alguna, 6 angustiantes años de espera para poder verlo de nuevo; no podía evitar pensar esas ideas dolorosas.-“quizás las cosas en verdad han cambiado… quizás el amor a desaparecido de su vida… quizás la guerra lo a enfriado todo, incluso su corazón”-. Tuvo que sentarse… sus dedos recorrían la letra escrita de forma pulcra, que había sido arrasada por el viaje y por el tiempo. Tomo aire, y con delicadeza comenzó a abrir el sobre. Sus ojos comenzaron a recorrer las líneas, y estos tras cada palabra, acumulaban una lágrima. Dejo la carta a su lado, tomo un abrigo, y se fue de casa… corriendo como nunca antes lo había hecho. El barro producto de la tierra y la lluvia que caía fuerte, marcando el final del invierno y el comienzo de la primavera, se pegaba a sus zapatos y la hacía resbalar… no había nadie más en su cabeza que él, nada importaba ahora… ni el frio que hacía, ni la oscuridad que la rodeaba.
Fue allí cuando lo vio dándole la espalda… su espalda era mucho más ancha de lo que recordaba y cojeaba, pero sin duda era él. –“He llegado, lo he alcanzado, ¡Lo he logrado!”-. Tomo aire y gritó… gritó con la fuerza del miedo acumulado por lo años, de la espera que mata a diario, de la incertidumbre que no te deja dormir… con la fuerza de un amor aplazado…-¡Espera!¡Ya estoy aquí!¡Mírame!... Estoy aquí…-. Lo miraba, sabiendo que jamás miraría a alguien, con la intensidad que lo miraba a él.
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Como no iba a reconocer su voz… la primera vez que la había visto, había sido porque ese tono tan peculiar que tenía… esa forma de hablar, había llamado su atención… se detuvo y voltio lentamente hacia donde estaba ella… la miró, y la reconoció… no había cambiado mucho de la última vez que la había tenido entre sus brazos… quizás estaba más delgada… sin duda la guerra también la había afectado.

Se miraron desde lejos, reconociéndose… comenzaron a caminar para acercarse poco a poco… pero era desesperante para los dos, estar unos minutos más, alejados y comenzaron a correr, sin despegarse la mirada, sin importarles nada… la única compañía que tenían a su alrededor era el olor a pasto mojado que impregnaba el ambiente y el ruido del choque de la lluvia contra todo lo existente en aquel lugar.
Se encontraron, se miraron… se abrazaron.

-Pensé que no llegarías… llevo dos horas esperándote aquí- Dijo el, sujetándole la cabeza, mirándola a los ojos – Pensé que todo había acabado… hay Dios…-La abrazo con fuerza… no la quería soltar.
- No se como ocurrió esto… no puedo explicártelo, quizás fue un milagro… pero… tu carta me llego hoy, no se como… pero llego hoy, y apenas terminé de leerla vine a buscarte, creyendo que no te encontraría… o que quizás, con todo el tiempo que paso desde que me la escribiste, te arrepentirías- Secaba sus lágrimas… esas lágrimas contenidas para no desmoronarse en la espera, esas lágrimas de tristeza acumulada que ese día se transformaban en lágrimas de felicidad.

Ese día, no solo era el reencuentro de dos enamorados, no solo era el final de una vieja historia, ni el comienzo de una nueva… ese día, era el fin de la guerra… ese día se reunieron miles de amantes como ellos … ese día se reencontraron hijos con sus padres, hermanos y hermanas, nietos y abuelos, ese 7 de Mayo de 1945 se cumplían 8 días de la muerte del generador del odio, y el primer día del triunfo sobre la crueldda.

Yaelita

lunes 2 de noviembre de 2009

En Sepia

Creo que el amor se puede ver en sepia… o a través de un cristal de múltiples colores.
Cae fuera de toda norma… y pese a que el mundo se mueve por amor… esta bastante lejos de ser justo… pues, no se rige por leyes… no viene con manual explicativo y mucho menos con un egoísta “ármelo Ud. Mismo”.
Las variantes son diversas… y sin duda alguna, no siempre se guía por el pareamiento de posibilidades…
A ella le gusta él… su sonrisa, sus ojos… su manera de pensar… y como justo juego del destino resulta que a él, también le gusta ella… es lo bonito y lo que se espera… pero no siempre es así…
A veces a ella le gusta él… y este está ya con otra persona… o sueña estar con esa otra persona. O a él le gusta ella y ella suena con su principe azul, que por ningun lado es esa persona que la sigue con la mirada todos los días.
Otras veces, a ella le gusta él…y a ese él, le gusta otro él… o mirando desde el otro lado del prisma… a él le gusta ella… realmente se muere por ella… pero simplemente a ella, no le interesa más que otra ella. También están los que no se deciden si les gusta el o ella… y los que sienten que el amor nunca llega a su puerta.
Están las parejas, en donde… el amor los tiene flotando sobre una constante nube rosada, y otras en las que no existen tiempos de paz… pero continúan juntos… sin saber si es por costumbre, o porque debajo de toda esa costra de resentimiento… aún esta esa admiración mutua que los hizo enamorarse…
Existen las parejas que ya no se hablan, las que perdieron la química, y las que por otro lado; cada día se enamoran más.
Las parejas de ancianos… y la de niñitos que solo se toman de la mano…
Las parejas de adultos jóvenes, y los de la adolescencia… cada uno motivado por sus propios sueños y planes de futuro.
Están las parejas que desde que comienzan a ser una pareja, tienen dudas de si lo que están creando juntos, resultara o no… y otras parejas, que al cruzar sus miradas por primera vez, tuvieron la certeza de que vivirían toda su vida juntos.
Sin duda, las personas no nacimos para estar solas… si no, para estar en pareja… porque solo hay cosas que podemos hacer estando en ese estado… pero lo más difícil de esta certeza es… que nunca sabemos cuando va a llegar… ni cuanto durara…
Yae

domingo 25 de octubre de 2009

Adios y Suerte

Siempre fue bueno conmigo… nunca sentí de su parte algún especie de rechazo… nunca me sentí extraña… recuerdo que siempre tenía “gomitas de fruta”, que al verme siempre me decía: “¡Yaelita!, ¡tan grande que estas!...”, me tomaba de los brazos, mirándome tiernamente y terminaba con un beso húmedo en mi mejilla…

Era adicto al cigarro… siempre escuchaba a mi papá Renzo quejarse de ello...

Cuando iba a su casa, siempre tenía dulces, y mis hermanas jugaban con él a las escondidas, mientras yo leía una revista, sin despegarme de mi mamá… creo que pese a toda la amabilidad que había de por medio, me sentía un tanto extraña en esa casa, donde nada era realmente de mi propiedad, salvo mi mamá, y los pensamientos que vagaban en mi cabeza, al mirar los gatos del vecino desde la misma ventana olvidada.

Los años pasaban, y poco a poco, mientras más crecía yo, el más se achicaba… mientras más crecía yo…más me alejaba.

Llego a un punto, en el que simplemente lo saludaba, y el me saludaba a mi… quizás porque mi incomodidad aumento con la racionalidad que te da el ir creciendo, o porque él, poco a poco dejo de expresarse.

De pronto, se comenzó a hablar del tema de su muerte… era conciente de este echo, pero como las cosas se había distancia, no había pensado más a fondo sobre esto, no había siquiera pensado en despedirme de él… en algún momento lo haría… pero resulto ser que ese momento nunca llego.

Hoy se fue, alrededor de las 4:30 PM… nadie me informo que se encontraba mal… sabía que no se estaba dializando, mi madre me lo comentó ayer, cuando le pregunte por él… y ahí me dijo que estaba más o menos… pero eso para mi ya no era novedad. Ahora que me doy cuenta que murió… siento pena por no haberme podido despedir de él, por no haberle dado nunca las gracias, de hacer los momentos que pase con él, momentos tranquilos en donde me sentía un poco más relajada… gracias, por haberme permitido en algún momento de mi vida, decirle abuelo…

De esta forma, es la mejor manera que tengo para decirle adiós…escribiéndole estas palabras con la mayor de las melancolías, y cariños tomados del fondo de mis recuerdo…Don Carlos, esta noche los rezos, serán para Ud. Y para toda su familia que lamenta su partida… Mucha suerte en el cielo; le encargo que cuide a todas las personas que amo.

Yaelita

domingo 4 de octubre de 2009

It's not easy to be me...

Se sintió como un rayo de esperanza que comenzó a iluminar mi vida… día a día, la oscuridad se hacia presente en mi corazón, y nublaba todos mis sueños.

Una mañana desperté, y allí estaba… esa sensación de querer seguir peleando, de querer ser mejor, de querer superar mis miedos, y crecer.

La oscuridad se desquebrajo, y poco a poco los pedazos comenzaron a depositarse en un rinconcito oculto de mi ser… ahora solo espero que este rayo de esperanza, pronto se acompañe de una suave brisa, que se lleve como un suave polvo liviano, lo que antes era dolor…

SoPheR