martes, 23 de febrero de 2010

Abuelita Chabela

Se que no queda mucho…. Que los últimos años, fui una ingrata… y si, no lo niego, siento un profundo cargo de conciencia por no estar en estos momentos al lado de Ud.

Creo que soy muy afortunada de haber conocido a mi bisabuela… de haberla tenido cuando crecí, quizás no cerca, pero con la certeza de que tenía todos sus sentidos en completo orden… de haber podido disfrutar cuando era más pequeña, los paseos por el patio de Quillota, de las conversaciones sobre animales y plantas… y de más de alguna historia.

Mis recuerdos no están intactos… el paso de el tiempo se ha hecho notar en ellos, como en todas las cosas, pero si, de lo que puedo estar segura, es que sin duda alguna, todos esos momentos vividos, nutren mi corazón, espíritu y cabeza de alguna u otra manera.

Siempre la he visto igual… para mi siempre se vio delicada, pero con una fuerza y un empuje impresionante… primero, hacerle frente a lo difícil que fue su niñez… saber pararse con orgullo ante todos los malos momentos, para seguir adelante, en busca de un mejor futuro… luchar por sacar a tres niños y un marido adelante, sin titubeos… ¿quien sabe?, seguramente más de una vez, quiso mandar todo al demonio, cansada, decepcionada, inquieta… y aún así no lo hizo…. Siempre Ud. Batallando, yo creo que eso es lo que mas admiración me causa… y lo que más he aprendido de Ud. Que por más bajo que se caiga, siempre hay que pelear para pararse y seguir adelante.

Dicen que mi mamá es muy parecida a Ud. Yo también lo creo… lo he visto en ella… no solo porque siempre se está abrigando y es delgadita como Ud., y se mueve de un lado para otro… lo he visto en su forma de actuar, de defender a la familia, y de cuidar que todas las cosas estén en orden… y en el fondo es lo que ella me traspasa a mi y a mis hermanas, es como si mi abuelita Chabela, no desapareciera jamás… porque de una u otra forma, ya entro al código de nuestras vidas… ese que se busca traspasar de generación en generación.

Esta es una carta de despedida… y quizás sea la mejor forma que tenga de decirle adios. No solo porque estoy lejos… si no, porque a diferencia de Ud. Yo tengo un grabe problema para controlar las emociones, y no podría haber dicho ni la mitad de las cosas, que le he dicho a través de estas palabras ahora. Y aunque Ud. Nunca fue de arrumacos, de besos, de abrazos… no puedo decir que alguna vez no me sentí querida por Ud. Si no al contrario…. Siempre me sentí especial… como una especie de reina… porque siempre decía : “Yo soy su bisnieta mayor… la que le preparaba el desayuno cuando iba a Quillota”…si, Ud misma me lo recordó muchas veces, y mi corazón se llenaba de alegría, porque así sentía que esa persona tan lejana que siempre fue, en realidad se había sensibilizado un poco conmigo… que yo le había logrado de alguna manera.. Cautivar un poco su corazón. Y así me quiero quedar por siempre… con esa sensación...de que entre las dos, siempre hubo algo especial.

Abuelita, la quiero mucho… y simplemente espero que pronto encuentre la paz que siempre busco.

Yaelita



Su Canción Favorita: Venecia Sin Ti - Charles Aznavour


Que profunda emocin
Recordar el ayer
Cuando todo en Venecia
Me hablaba de amor
Ante mi soledad
En el atardecer
Tu lejano recuerdo me viene a buscar.
Que callada quietud
Que tristeza sin fin
Que distinta Venecia si me faltas tu.
Una gndola va
Cobijando un amor
El que yo te entregu dime tu dnde esta.
Qu tristeza hay en ti
No pareces igual
Eres otra Venecia
Mas fria y mas gris.
El sereno canal
De romantica luz
Y anoche en el encanto que hacia soar
Que callada quietud
Que tristeza sin fin
Que distinta Venecia si me faltas tu.
Ni la luna al pasar tiene el mismo fulgor
Qu triste y sola esta Venecia sin tu amor.
Como sufro al pensar que en Venecia muri
El amor que jurabas eterno guardar
Slo queda un adis
Que no puedo olvidar
Hoy venecia sin ti que triste y sola esta.

Con todo el amor del mundo, para Ud. Abuelita... la recordare por siempre.

domingo, 21 de febrero de 2010

Marta

Estoy en la recepción del hotel en Puerto Montt…. Un viaje organizado por mis papás a último minuto… para resumir los eventos de esta semana, la nota final sería un 40, es por esta razón que mis últimas horas aquí, las utilizo en escribir algo.
Me compre un Express… y mientras realizaba esta acción para darle misticismo a mis pensamientos, me situé al lado de una mujer, en el pseudo bar del hotel. La mujer era bastante extraña… me recordó a los tiempos de mayor reviente y carrete desenfrenado de Janis Jopplin… era un poco más alta que yo, el pelo era de color negro, chascón [sic], su cara era blanca, deslavada… ni una sola gota de pintura…. Los dientes los tenía amarillos…. la expresión de su rostro era como una especie de amargura irreverente. En una de sus manos tenía un vaso con tres cubos de hielo, y en la otra, una botella con alcohol… no logre distinguir que era… me pareció que ron dorado.
-No es posible que no sepan preparar un trago en este hotel- Me dice con voz molesta, y con un tono lo suficientemente alto, para hacerle notar a la Cajera/Mesera del lugar su situación, al tiempo que me miraba de reojo.-Hola, buenas tardes- Le sonreí a la cajera, y a la mujer que se encontraba a mi lado.- ¿Qué café tiene y que precios?- Pregunte en tono ligero.
-Los de cortesía de la casa, que lo tienes en aquel mesón- Me apunta a una maquina simple, que en realidad no llenaba mucho mi espíritu de consumo – ...Café Nescafé®, Express Mediano de 600 pesos y grande de 1000 pesos- Me dice la joven Cajera/Mesera, sin mucho interés en la posible compra.
-Los de cortesía de la casa son asquerosos- Me vuelve a hablar la mujer, con el mismo tono de voz… mientras me miraba; me dio la impresión de que su nombre era Marta… así que comenzaré a llamarle así. –¡Señora!- Le dice la joven al otro lado de la barra, en tono de reprimenda e irritación… Marta no se da por aludida.. la verdad es que le importó poco haber afectado a la Cajera/Mesera.
–Mmmm… ¿enserio es tan malo?-Le pregunte a Marta, me daba un poco de curiosidad su notoria molestia contra el hotel, que para mi, no tenía nada de malo…-Entonces déme un Express de 600 por favor.- Saqué mi billetera del bolso, la abrí, y tome un billete de 2000 pesos.
-¿Tienen área de fumadores?- Hice la pregunta en voz alta, sin duda tanto la Cajera/Mesera, como Marta, debían de saber la respuesta, una porque trabajaba allí, y la otra, porque era notoriamente del grupo fumadores…" seguro que ella también sabría".-No hay- se aventura a decir Marta…por lo visto, le había dado una nueva razón de quejas contra la administración… Luego de escucharla un minuto entre quejas y opciones que me daba para poder fumar un cigarro con un café, (dentro de esas opciones la habitación 1109),llega de regreso la Cajera/Mesera, y nos interrumpe.- ¿Sabe señorita?, no tenemos vuelto- Seguía la joven Cajera/Mesera, sin mostrar interés por mi compra… no se si era por mi cara que aparenta mucha menos edad de la que tengo, o porque simplemente su trabajo no le interesaba en lo más mínimo.
-Pfff… ni vuelto tienen…-Me dice Marta, con tono irónico, mientras se preparaba un trago que contenía azúcar, y fulminaba con la mirada a la Cajera/Mesera.
–Entonces dame el de mil- La joven se apuro en entregarme el Express, mientras Marta me decía cosas que la verdad, no entendía mucho… me estaba poniendo un poco nerviosa. Pasado unos segundo, me entrego mi café, y mirando a Marta, me despedí.-Me iré a sentar… nos vemos-. Me aleje rápidamente de ella, y me senté en unas mesas del lugar, que miraban a un paisaje espectacular… me encontraba en un piso 11, con vista al mar.
Un minuto más tarde, Marta se sentó unas mesas más haya de mi. Yo intentaba garabatear algo en mi libreta, en compañía de una música que daba para pensar y escribir toda la rabia y la decepción que sentía en esos minutos, productos de un par de momentos desagradables anteriores a mi escapada triunfal por un Express, pero no podía sacarme el personaje de Marta de la cabeza, tenía esa característica de "ser indescifrable"… así que comencé a escribir esta historia que hoy leen aquí.
Hace dos minutos atrás, la mire… su imagen es perturbante [sic]… una mujer de unos 46 años, con la mirada perdida en el paisaje, haciendo sonar los hielos de su vaso contra el vidrio… daba la impresión de varias cosas desquiciantes… no quise pensar mucho, en lo que ella estaría meditando… así como voy , es posible que ese sea quizás mi más cercano futuro…
Se dio cuenta que la miraba, y me sonrió… fue esa clase de sonrisa, que esconde muchas cosas, admito que me puse nerviosa, le devolví la sonrisa, me acomode en mi asiento, y continué escribiendo lo que ocurría (de echo, eso es lo que estoy haciendo ahora… recordemos que esto está ocurriendo en vivo… Marta me ha mirado de reojo, todo este rato.).
[Han pasado unos minutos…]
Marta se me acerco recién… llego balanceándose, la note por el rabillo del ojo como se acercaba, así que me concentré mas en describir lo que ocurría en mi libreta a medida que pensaba : “esta historia es digna de mi blog”. Quería sentarse a mi lado, pero como me hice la concentrada se frenó , y se coloco frente a mi, me dijo algunas palabras, pero como siempre, yo estoy pegada a mis audífonos así que le pude leer los labios nada más. Para no ser descortés, deje mi bolígrafo a un lado, y me saque los fonos, de los oídos-Disculpa… ¿me dijiste algo?- Le pregunte con una sonrisa, que ocultaba mi nerviosismo… algo me decía que lo que me diría me dejaría marcando ocupado. –Si, es que te quería decir que estoy en la habitación 1109, sola… con mi vieja de 89 años…- Me decía todo esto, con una cara especial… la típica cara femenina, cuando tenemos un objetivo... una mujer de 46 años, ¿¿¿estaba flirteando conmigo???.
- Y me preguntaba si tu querrías ir a fumarte un cigarro conmigo- Y yo en mi cabeza pensaba… “ me van a encerrar en una pieza estilo sadomasoquismo”, “me van a drogar y no sabre de mi vida”, “amaneceré sin un riñón”, “¿será verdad lo de la mamá?, pero me avnture a dejar mis pensamientos de lado, y a responder: – Ah, gracias, pero no te preocupes, estoy esperando a mi familia que viene subiendo- Le sonreí, tratando de mostrar cara de normalidad… pero por dentro me sentía sumamente incomoda… tan incomoda, que me había obligado a utilizar la misma mentira que una hora atrás había dicho en la costanera frente al hotel, a dos hombres que me estaban pidiendo un cigarro y al mismo tiempo invitando a tomar algo.
- Bueno- me dice... con un poco de decepción.- Es por si quieres fumar tranquila…. Yo solo estoy con mi mamá de 89 años- Su voz era insistente… mientras tanto, yo notaba que mi arruga de la irritación comenzaba a aparecer en mi frente…y lo más probable es que ella sintió de cierta forma mi incomodidad.- No gracias, de verdad.- Dije en un tono algo más molesto.
–Bueno… chao.- Me dice en un tono de "sin embargo", y me da la espalda… retirándose por un pasillo.
La situación fue como de película… lo único que le falto detrás, fue la música… y mi elección para este caso sería: Janis Joplin+Jimmy Hendrix en Summertimes. Extrañamente deprimente.
Yael