lunes, 29 de agosto de 2011

Cuando lo dices y lo sientes por primera vez

Siempre pense que cuando las personas se tomaban ese tiempo de minutos para decir te amo por primera vez, era una cursilería, era para solo sazonar el momento especial o simplemente para darle dramatismo a la situación… siempre creí que cuando quisiera decir te amo por primera vez, simplemente las palabras se escaparían de mi boca… sin mucha contención del sentimiento.

No fue así.

Se lo dije con preámbulos, no porque no estuviese segura, ni por miedo a lo que diría una vez que confesara realmente que todos esos te quieros eran mucho más que eso. Lo que me detenía, era la ansiedad que me producía la certeza de sabes que las cosas cambiarían esa noche. No como un cambio radical en el actuar que siempre tenemos… sino más bien, la intensidad y la intensión de los actos que yo comenzaría a hacer a partir de ese minuto.

Decir te amo, fue casi tan difícil como arriesgarme a darle el primer beso, o decirle que me gustaba. Decirle te amo, fue lanzarme por completo a lo que tenemos, sin nada que esconder, ni disimular.

-¿Te arrepientes?- me pregunto. Tuve ganas de decirle que sí, me sentía tan vulnerable, completamente desnuda… pero le dije que no, porque en una parte muy profunda comprendí que era mucho más libre.

¿Entiendes ahora?, las cosas que hago, no las hago solamente “por ser buena”, como crees tú… las cosas que hago por ti son sinceramente porque a ti te amo, porque contigo quiero estar, porque si no te tengo soy incompleta, porque así como tú me dijiste a mi (lo cual no creo que recuerdes), yo ahora te necesito para poder ser feliz. Porque al igual que tú, mis energías están concentradas en ti y en un futuro contigo. Gracias a Dios que no lees esto… me encanta escribirte, dirigirme a ti, y saber que no lo sabrás… es como susurrarte al oído sin tener que darte explicaciones. Me ayuda a saber cómo enfrentarte, a ti y a tus arranques de ternura, a ti y tus arranques de respuestas explosivas sin medida que después alivianas con un –Lo siento, no te lo mereces-.

Decirte te amo, mirándote a los ojos fue una de las cosas más especiales que he hecho, y me tome ese momento cursi, lo hice mío. Nuevamente me sentí en una película romántica, porque estar contigo es eso, es un cuento de hadas tan real, que a veces asusta… pero que poco a poco me va encantando más, y más y más y más.

¿Cómo descubrí que te amo?, creo que porque por vez primera necesito de alguien… no para que me soluciones mis problemas, no para que me ayude, sino porque simplemente es así. Descubrí que te amo, porque por ti, estoy dispuesta a enfrentar el mundo entero, porque por ti me atrevo a correr toda clase de riesgos, porque si tú eres feliz yo soy feliz, porque me da orgullo el estar contigo, pese a conocer todos tus errores, todas tus falencias.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Dia nublado

Sería una gran mentira si dijera que esto que tengo, es ideal. Es más bien difícil, y si lo mantengo es porque todas las cosas que me produce, de cierta manera valen la pena, solo porque por primera vez, no me siento tan incompleta.

De todas maneras, nunca a podido ser algo fácil, ya sea por mi personalidad, o por el mundo en si… y que rabia, que injusto, que todo!.

Espero aguantar… espero seguir aguantando… pero tengo miedo,muchísimo miedo.

martes, 9 de agosto de 2011

Algo repetido

Puede ser que me empiece a leer repetida, pero es que últimamente lo único que tengo en la cabeza es a ti, y todo este nuevo maravilloso mundo que estoy empezando a conocer.

Siempre he sido una mujer de detalles, siempre me ha gustado sorprender; pero contigo es diferente, porque sé que todo lo que haga por ti, jamás pasara al olvido. Lo se ha ciencia cierta, y no precisamente porque el amor sea una ciencia o un derivado de este, lo sé, porque lo que tenemos más que una mezcla de feromonas y sinapsis, es magia, magia pura.

Recuerdo que cuando te conocí, fuiste un desafío… un sueño tan inalcanzable que me causaba gozo el intentar algo y chocar continuamente contra esa pared.¿Y si lo conseguía, ese anhelo por tus besos, desaparecería?, No fue así… desde el primero, siempre empecé a querer más.

Por más que intento recordar, y atar cabos, no logro descubrir cuando comenzó todo a ser más tangible, cuando empecé a creer en una esperanza. No sé qué habré hecho, porque sinceramente me tupia frente a ti tanto, que solo tartamudeaba y mi piel adquiría ese tono rojo, que incluso hasta el día de hoy, muchas veces haces que vuelva a parecer. Solo tengo claro, que en algún momento, tus ojos dejaron de mirarme con curiosidad, y empezaron a mirarme tan cálidamente, que por primera vez en la vida, me sentí tibia por dentro.

Y es que te extraño en todo momento, aunque te hayas ido hace dos minutos de mi casa, o haya cortado contigo el teléfono hace solo segundos. Lo que echo de menos, no son solo tus besos, o la forma en que me tocas; tan sutil, lo que más extraño cuando te vas… es el poder compartir mis momentos, mis ideas, mis sentimientos, mi todo contigo… y que tú también hagas lo mismo.

Cada mensaje que recibo de ti me eriza la piel, y me hace sentir útil. Contigo comprobé que los abrazos son la mejor medicina, y que el mundo a tu lado, aunque se vea horrible, es dulce.