martes, 9 de agosto de 2011

Algo repetido

Puede ser que me empiece a leer repetida, pero es que últimamente lo único que tengo en la cabeza es a ti, y todo este nuevo maravilloso mundo que estoy empezando a conocer.

Siempre he sido una mujer de detalles, siempre me ha gustado sorprender; pero contigo es diferente, porque sé que todo lo que haga por ti, jamás pasara al olvido. Lo se ha ciencia cierta, y no precisamente porque el amor sea una ciencia o un derivado de este, lo sé, porque lo que tenemos más que una mezcla de feromonas y sinapsis, es magia, magia pura.

Recuerdo que cuando te conocí, fuiste un desafío… un sueño tan inalcanzable que me causaba gozo el intentar algo y chocar continuamente contra esa pared.¿Y si lo conseguía, ese anhelo por tus besos, desaparecería?, No fue así… desde el primero, siempre empecé a querer más.

Por más que intento recordar, y atar cabos, no logro descubrir cuando comenzó todo a ser más tangible, cuando empecé a creer en una esperanza. No sé qué habré hecho, porque sinceramente me tupia frente a ti tanto, que solo tartamudeaba y mi piel adquiría ese tono rojo, que incluso hasta el día de hoy, muchas veces haces que vuelva a parecer. Solo tengo claro, que en algún momento, tus ojos dejaron de mirarme con curiosidad, y empezaron a mirarme tan cálidamente, que por primera vez en la vida, me sentí tibia por dentro.

Y es que te extraño en todo momento, aunque te hayas ido hace dos minutos de mi casa, o haya cortado contigo el teléfono hace solo segundos. Lo que echo de menos, no son solo tus besos, o la forma en que me tocas; tan sutil, lo que más extraño cuando te vas… es el poder compartir mis momentos, mis ideas, mis sentimientos, mi todo contigo… y que tú también hagas lo mismo.

Cada mensaje que recibo de ti me eriza la piel, y me hace sentir útil. Contigo comprobé que los abrazos son la mejor medicina, y que el mundo a tu lado, aunque se vea horrible, es dulce.

1 comentario:

Rodrigo Soto dijo...

Me falta una tarde entera contigo para que me cuentes todo esto que sientes, para interiorizarme más en tu historia. Me gusta leerte. Espero algún día conocerte de tal manera que todo lo que escribas tenga un sentido instantáneo para mí, que no tenga que descifrar nada. Un beso gigante