Estaba sentada allí, sola… miraba como los colores reflejaban en ese espejo que me impactaba con sus repentinos cambios… a veces tan tranquilo y otras tan desbaratado.
De pronto sentí como si mi corazón se fuese apagando, como ese sol que se iba escondiendo y tiñendo todo de tonos pasteles… y me reencontré por unos momentos…
Recordé y reviví viejos sentimientos, escondí los nuevos… y mis inseguridades que creía sepultadas, reaparecieron.
Perdí las ganas de hablar, las intenciones de conquistar el mundo, perdí mis ganas de recibir cariño y de dar también… pues entendí que diese lo que diese… nunca llegaría por igual.
Era un ruido que entumecía mis oídos… ese vaivén del agua al chocar sobre las rocas… y simplemente me dejé seducir por las lágrimas… al fin y al cabo, son ellas nuestro máximo desahogo…
Se escondió el sol y me acerque a donde estaban todas… las vi reír, conversar, disfrutar de lo que estaba siendo un excelente verano… y odie…no ha ellas, si no a mi, por promulgarle a la gente una felicidad falsa que de mi no nace siempre… me odie por revivir esas cosas que me hacían daño, por no saber enterrar el pasado como se debe… por darle miles de vueltas a un tema que no me deja ir más haya…
Esa tarde, paisaje, vivencias o que se yo… cambiaron un poco las cosas en mi, me produjeron la necesidad de auto conocerme de nuevo… ya no se quien soy, no se como actuar, como mirar… ya no se que es lo bueno y que es lo malo, lo que es aceptado o inaceptado… las cosas ya no son igual de claras… no se si es la madurez de algunos temas con los que antes podía convivir y que ahora me hacen imposible pasarlos por altos o simplemente que yo misma no quiero ser feliz…
Me faltan respuestas… y en eso estamos, buscándolas… pero lo que si se, o más bien siento…es que he vuelto a tener ganas de querer, aunque no sea por igual… al menos eso sí me da esperanzas… sentir que puedo volver a querer.
1 comentario:
hace muy poco tiempo leí el principito por primera ves, y me di cuenta que a medida que vamos madurando, perdemos el sentido de simpleza a lo que es tan simple.
al igual que tu, yo me quedo pegado en un sentimiento. A ambos nos cuesta dar vuelta la página. Y la verdad es que no se por qué nos pasa eso. será que somos muy soñadores, y al ver nuestros sueños frustrados nos frustramos más de lo que amerita la situación, y a fin de cuentas todo se expresa en una lágrima. Igual que un niño, nos es facil soñar, pero cuando nuestros sueños no se cumplen, sentimos un dolor más fuerte de lo que realmente es.
Con respecto a saber quien eres, supongo que nadie sabe quien es totalmente... estamos en constante cambio, del cual aveces ni nosotros nos percatamos..
en fin..
la vida es complicada aveces
pero siempre nos deja una cuerda para tocar hasta el final de nuestra canción ;)
Publicar un comentario