Siempre fue bueno conmigo… nunca sentí de su parte algún especie de rechazo… nunca me sentí extraña… recuerdo que siempre tenía “gomitas de fruta”, que al verme siempre me decía: “¡Yaelita!, ¡tan grande que estas!...”, me tomaba de los brazos, mirándome tiernamente y terminaba con un beso húmedo en mi mejilla…
Era adicto al cigarro… siempre escuchaba a mi papá Renzo quejarse de ello...
Cuando iba a su casa, siempre tenía dulces, y mis hermanas jugaban con él a las escondidas, mientras yo leía una revista, sin despegarme de mi mamá… creo que pese a toda la amabilidad que había de por medio, me sentía un tanto extraña en esa casa, donde nada era realmente de mi propiedad, salvo mi mamá, y los pensamientos que vagaban en mi cabeza, al mirar los gatos del vecino desde la misma ventana olvidada.
Los años pasaban, y poco a poco, mientras más crecía yo, el más se achicaba… mientras más crecía yo…más me alejaba.
Llego a un punto, en el que simplemente lo saludaba, y el me saludaba a mi… quizás porque mi incomodidad aumento con la racionalidad que te da el ir creciendo, o porque él, poco a poco dejo de expresarse.
De pronto, se comenzó a hablar del tema de su muerte… era conciente de este echo, pero como las cosas se había distancia, no había pensado más a fondo sobre esto, no había siquiera pensado en despedirme de él… en algún momento lo haría… pero resulto ser que ese momento nunca llego.
Hoy se fue, alrededor de las 4:30 PM… nadie me informo que se encontraba mal… sabía que no se estaba dializando, mi madre me lo comentó ayer, cuando le pregunte por él… y ahí me dijo que estaba más o menos… pero eso para mi ya no era novedad. Ahora que me doy cuenta que murió… siento pena por no haberme podido despedir de él, por no haberle dado nunca las gracias, de hacer los momentos que pase con él, momentos tranquilos en donde me sentía un poco más relajada… gracias, por haberme permitido en algún momento de mi vida, decirle abuelo…
De esta forma, es la mejor manera que tengo para decirle adiós…escribiéndole estas palabras con la mayor de las melancolías, y cariños tomados del fondo de mis recuerdo…Don Carlos, esta noche los rezos, serán para Ud. Y para toda su familia que lamenta su partida… Mucha suerte en el cielo; le encargo que cuide a todas las personas que amo.
Yaelita
1 comentario:
Don Carlos, todos mis respetos.
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