Me encantas… desde el primer respiro que das en la mañana, hasta el último de tu día… y no se porque…
No logro entender como comenzó, y menos como continuó… porque es una ironía de la vida.
Si, siempre he sabido que este mundo no se hizo para que nuestros átomos se juntaran… para que nuestras respiraciones se uniesen en un solo beso… para que tu proyección de vida, fuese la misma que la mía.
Y pese a que te vi como hace nunca te veía,me di cuenta al instante, que el espacio entre nuestros cuerpos se había alejado en tanta inmensidad que ya no quedaba nada que hacer, más que rezar.
Es extraño quererte así cuando no hay nada más que un sueño de por medio… unas locas ganas de enredar mis dedos en tu pelo… es extraño, la vida lo decidió así… y no lo acepto. Aunque tendré que aprender a hacerlo.
1 comentario:
No temas, el mundo no se ha quedado sin utopías. Las seguimos construyendo con palabras los que aún pueden y saben sonreír.
Los sueños de manos despiertas siempre tienen algo de realidad tangible. El amor no se construye sobre cimientos de nubes, siempre hay algo que lo mantiene, aferra, y permite que sea eterno. Asi como el primero.
No desfallezcas amiga, y gracias por pasar por el blog.
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