No me digas que aprenda a estar sola… no te atrevas nuevamente a decirlo… cuando se crece con eso, no hay nada que aprender… se adquiere, es tuyo…es tú característica, es la mía…siempre he sido una mujer sola.
No hables si no entiendes el peso de tus palabras… como cuando se seca la garganta y el solo hecho de respirar te duele… cuando se te cansan los músculos, y los huesos te hierven por dentro… son como cuchillos, y no lo sabes… no sabes nada de lo que pasa aquí dentro, en mi vida, mi historia, mis recuerdos y mis sueños… no te imaginas como veo el mundo, y aún así te atreves a levantar tu dedo acusatorio , y me apuntas como un juez dando el veredicto. ¿Qué sabes de la soledad?, siempre has tenido un refugio… y yo solo mis letras…esas escondidas en metáforas, y que ni siquiera te dignas a leer, y menos a tratar de entender… no me hables de madurez, si yo he tenido que golpearme contra ella… no me hables de sufrir, cuando jamás has sentido que el alma te pende de un hilo, y que la cordura se desvanece como en un sueño… cuando el insomnio te ataca por meses durante las noches, cuando jamás se te han reconocido algo, cuando todo lo que sientes que haces es inútil, y por dentro no entiendes porqué estas aquí, porque causas tanta preocupación. No me trates de enseñar como enfrentar el mundo, si siempre lo he hecho. Y aunque lo que se lea, suene triste, depresivo… la verdad es que no soy así… pese a todo, me río… ¡De eso se trata!, no se trata de aprender a estar sola, ¡ni de madurar a velocidades impresionantes!, se trata de luchar por ser feliz pese a todo lo que te aplaque…
SoPheR
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