domingo, 30 de mayo de 2010

Tiempo

Últimamente el tiempo ha perdido su ritmo, sus pausas, sus momentos de larga espera. Todo pasa rápido, lo alegre y lo amargo. Lo tibio y lo helado. No deja digerir las emociones, ni los pensamientos.
No es algo cruel, es extraño.
No respeta minorías y abandona la libre expresión a su suerte. Esta última ya no se puede apoyar en el tiempo que se escabulle sin la opción de detenerse, de esperar a quienes más la necesitan, de cobijar a los que se sienten ausentes, y que ven en un futuro la recompensa de sus decisiones.
Al tiempo hace mucho que dejo de importarle el ritmo de la humanidad. Prefirió el egoísmo, pero a veces lo entiendo.

1 comentario:

Soy el mismo de ayer... dijo...

Pasa el tiempo y cuando pasa....
Nos va llevando con el...
Cada segundo que corre,
Nos queda menos por ver.
En su marcha enloquecida,
No conoce quien es quien,
se apodera de los pobres y de los ricos también.

Tiempo Cruel!