Ha sido bastante extraño, no lo pongo en duda. He crecido.
Hoy ya me siento mucho más preparada para superar una crisis, para entender con mayor empatía los distintos puntos de vista, sin juzgar sentimientos ni acciones.
En pocas palabras, ahora acepto el hecho de que no hay consejos útiles sin vivencias.
Lo más difícil quizás ha sido aprender a decir adiós, sin arrepentirse de decisiones pasadas y mucho menos de las presentes.
De todas maneras soy más feliz, creo que es lo más valioso de todo esto. En ese 70% de “sufrimiento” entendí que cosas eran las que realmente me dañaban y en el 30% de extrema felicidad, sentí al fin, lo que para mi creía imposible.
La vida es cíclica, que fácil es sobrellevar esos ciclos al no desesperarse. Si eso lo hubiese sabido hace un par de años atrás, que distinta habrían sido las cosas, pero como dice una sabia amiga: “Las cosas siempre pasan por algo”
1 comentario:
Sé que el comentario no viene al caso, pero por una que otra razón te volví a encontrar en el mundo de los blogs.
Me hace feliz de aquí al infinito.
Me muero por saber qué tipo de conversación va a traernos ese café.
Un beso, Amigota
PS: te dejo mi blog, por si quieres leer algo de la misma cachaña que leías hace un par de años jaja
http://loqueavecespienso.blogspot.com/
Publicar un comentario